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sábado, 30 de abril de 2011

SONETO A LA AMIGA QUE SE FUE.

ESTE SONETO LO ESCRIBIÓ UNA DE LAS PERSONAS QUE MAS QUIERO EN ESTE MUNDO.

CUANDO MURIÓ SU PERRA CON DOCE AÑOS, LO PLASMÓ EN UN PAPEL. TODAVÍA, DESPUÉS DE MUCHOS AÑOS, NO PUEDE VOLVER A LEERLO PORQUE SUS LÁGRIMAS SE LO IMPIDEN.



 A Diana

Paseando a mi lado, te imagino,
como antes de quedarte en el invierno.
Te paraste a dormir el sueño eterno,
y yo, seguí, sin ti por el camino.

Quisiera detener mi andar cansino,
volver atrás, cruzar junto al averno,
y entrar en el pasado alegre y tierno,
congeladas las horas del destino.

Mudo recuerdo, pálido espejismo,
desvanecido, igual que tu mirada...
y mi hogar, que ya no será el mismo.

Y en el silencio azul, hacia la nada,
tú estás ahí, al borde del abismo,
esperando impaciente mi llegada.


jueves, 28 de abril de 2011

El bulldog inglés.



PEQUEÑÍN SIN ACABAR.



FOTO ORIGINAL DE MEIGA.



RETRATO AL ÓLEO DE MEIGA.


El bulldog inglés podría considerarse como uno de los representantes más extraordinarios de la especie canina. Desciende de los antiguos molosos del Tíbet, de los que se ha ido diferenciando cada vez má con el paso de los siglos. Se usaba en Gran Bretaña para luchar con los romanos cuando, en el año 55 a. de C., intentaron invadir por primera vez las islas británicas; contra los cristianos en las arenas, después de haber sido importados a la capital del imperio por los legionarios romanos; contra los osos, leones, monos, tejones y hasta sus propios congéneres, pero por sobre todo contra los toros. Bulldog no significa "perro-toro", sino "perro para el toro".


retrato al óleo de Nira. acabado.

Foto original de la peque.

Foto original de Nira.

Su historia, que los ha llevado a distanciarse cada vez más de los antiguos molosos para aproximarse a la morfología de los ejemplares de hoy en día, empieza con el bull-baiting. Este término denomina aquellos combates entre perros y toros que se difundieron en la antigua Inglaterra, en un principio sobre todo entre los trabajadores y mineros de la región del Black Country.

Cuenta la historia que en el año 1209 el inglés lord Stanford presenció por casualidad el derribo de un toro por parte de dos perros que pertenecían a un carnicero. El espectáculo le agradó tanto que decidió regalar el prado donde había tenido lugar el enfrentamiento a los carniceros para que todos los años se organizara una competición.

Con la difusión de estos combates apareció la necesidad de establecer un reglamento: el toro era atado por los cuernos con una cuerda de unos 23 metros que se fijaba a una anilla de hierro o a una estaca clavada en el suelo. Cuando el toro se acostumbraba a moverse dentro del círculo que le permitía la cuerda, se daba comienzo a la lucha. Vencía el que lograba morder al toro en el hocico, manteniendo la presa hasta que la bestia después de haber intentado inútilmente quitarse el perro de encima caía extenuadamente desangrada.

En la época en que se celebraban estos combates comienza la selección de algunas peculiaridades que en la actualidad caracterizan de manera inconfundible a los bulldog. El hecho de poseer las extremidades cortas (para que al toro le fuera más difícil arrojarlo al aire), la caña nasal corta y con el vértice de la trufa desplazado hacia los ojos (para facilitar la respiración durante la presa) y la presencia de arrugas en el hocico (para que la sangre del toro fluyera sin entrar en los ojos del perro), los hizo ideales para esta brutal diversión.

El término bulldog, sin embargo, no aparece hasta 1632. Un tal Preston Earton, establecido en San Sebastián, escribió a su amigo George Wollighan de Londres pidiéndole que le enviara "un mastiff y dos grandes bulldogs" para poder comparar las proezas de los perros ingleses con los famosos Dogos de Burdeos, también valientes luchadores con toros.

El bull-baiting se extendió rápidamente, sustentado en gran parte por la pasión de los ingleses por las apuestas. La moda se extendió también por todo el continente europeo. Durante el reinado de Isabel I (1558-1603), los combates se habían convertido en una verdadera institución. Se llegó incluso a dedicar los martes a estas actividades. Sin embargo no todo el mundo veía con buenos ojos estos combates, considerándolos de brutales y asquerosos. Finalmente se prohibieron en el año 1698 en Holanda, luego en 1834 en Francia, y un año más tarde en el Reino Unido. Evidencias de la popularidad del bull-baiting pueden ser vistas en diferentes ciudades de Inglaterra, donde arenas de toros todavía se mantienen preservadas.

Después de prohibirse este abominable deporte, el antiguo bulldog continuó su sangriento peregrinar combatiendo en lucrativas peleas de perros. Esto originó cruces con distintos ejemplares del tipo terrier con el fin de aumentar su velocidad. El resultado de esto contribuyó a la creación de distintas razas que en la actualidad existen.

Al ser declarados ilegales los combates entre animales, descendió rápidamente el interés hacia esta raza. Se intentó utilizarlos como perros de guardia y defensa, pero entonces la agresividad típica de los bulldog era tal que resultaban peligrosos incluso para este fin. Sin embargo, por fortuna existieron nobles personas que se ocuparon de ellos y salvaron la raza de la extinción.

El bulldog que todos conocemos no es el mismo que el del siglo XVI. Tras la prohibición de los combates entre animales se inició un lento proceso de recuperación de la raza que culminó el 3 de diciembre de 1860, en la ciudad inglesa de Birmingham, donde los bulldog hicieron su debut oficial en el Olimpo canino, llevados por primera vez al ring de una exposición.

bulldog actualSu personalidad sanguinaria de antaño se había reemplazado por una tranquilidad y un equilibrio a prueba de límites. A pesar de su aspecto hostil, el actual bulldog inglés es extremadamente cariñoso y gentil. Es un amante de los niños a los cuales permite todo tipo de cosas. El nivel de inteligencia del bulldog es muy alto, comprende claramente lo que el amo quiere y lo acata con mucha nobleza (sólo si la orden realmente tiene sentido). Sus actividades predilectas son las siestas, saludar a toda la gente que llega de visita, estar con los niños y seguir al amo por todos los lugares de la casa.

El bulldog es una raza que depende mucho del ser humano, sus rasgos exagerados dificultan su apareamiento, por lo general se requiere inseminación artificial o asistencia en la monta. Los partos naturales son muy escasos en la raza, la mayor parte de las veces se deben realizar cesareas. No toleran muy bien el calor, debido a sus características de braquicéfalo (restringiendo la entrada de aire en su conducto nasal y traquea).

El bulldog es un capricho del hombre, y sin él esta condenado a extinguirse. Esta raza es símbolo de tenacidad en todo el mundo, es un perro majestuoso, fascinante y seguro de sí mismo. Nadie es capaz de comprender el valor y la nobleza de esta raza si en verdad nunca ha compartido realmente con alguno. Para los que por primera vez tienen un bulldog, después no existen las otras razas. El buldog no es un perro, simplemente es un bulldog

domingo, 24 de abril de 2011

GRACIAS.

DEDICADO A TODAS LAS PERSONAS QUE HAN CONFIADO EN MI TRABAJO, Y QUE AMAN Y CUIDAN A SUS ANIMALES COMO A UN MIEMBRO MÁS DE SU FAMILIA.

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